Grasas y hormonas: por qué tu cuerpo las necesita para funcionar bien

Durante mucho tiempo, la grasa fue vista con recelo. Sin embargo, hoy sabemos que cumplen funciones esenciales en el cuerpo: aportan energía, forman parte de la estructura de las células, ayudan a regular la temperatura corporal y, sobre todo, participan en la producción y regulación de hormonas. Sin un aporte adecuado de grasa, el sistema endocrino —el encargado de coordinar muchas funciones vitales— no podría trabajar correctamente.
¿Qué son las hormonas y cómo se producen?
Las hormonas son como mensajes que viajan por tu cuerpo para decirle qué hacer en cada momento. Se producen en ciertos órganos y actúan en otros lugares. Por ejemplo, cuando tu cuerpo pasa por una situación de estrés, las glándulas ubicadas encima de cada riñón producen cortisol, una hormona que se fabrica a partir del colesterol, que es un tipo de grasa. Esa hormona ayuda a tu cuerpo a decidir cómo usar la energía y los nutrientes en ese momento, por ejemplo, para huir o defenderse si el estrés viene de una situación de peligro. Algo parecido pasa con los estrógenos y la testosterona, hormonas clave para la reproducción, la fertilidad y la forma en que el cuerpo distribuye la grasa. En otras palabras, tu cuerpo usa la grasa como materia prima para crear hormonas que luego viajan y cumplen funciones importantes en distintas partes del organismo.
¿Sabías que la grasa que tenés en el cuerpo no es solo una reserva? también envía señales que influyen en el hambre, en cuánta energía gastás y en cómo tu cuerpo maneja el azúcar.
No es solo cuánta grasa, sino qué tipo de grasa
En la práctica, el problema casi nunca es la falta de grasa porque en la alimentación las fuentes son múltiples. La consideración más bien es si estamos comiendo de más o eligiendo muy regularmente un perfil de grasas poco favorable. Esa combinación puede afectar el equilibrio hormonal, porque el cuerpo se inflama y deja de usar bien la energía y el azúcar.
Por eso, la calidad de la grasa es tan importante como la cantidad. Un perfil graso favorable se caracteriza por una mayor proporción de grasas insaturadas, como las que aportan los aceites vegetales, que son mayoritariamente ricos en grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, contienen una menor proporción de grasas saturadas, además de no contener grasas trans.
Te damos un tip: una alimentación que incluya regularmente aceites vegetales, semillas, pescados, aguacate, vegetales, leguminosas, entre otros alimentos, se asocia a mejores perfiles cardiometabólicos, es decir, que pueden apoyar la salud del corazón también.
¿Cómo apoyar tu salud hormonal día a día?
- Elegí grasas de buena calidad como las que te brindan los aceites Clover Girasol, Soya y Origen así como Solei by Clover tu delicioso aceite de oliva.
- Usá las grasas con equilibrio, dentro de una alimentación variada y balanceada que incluya alimentos como los que antes mencionamos.
- Adoptá hábitos que apoyen tu bienestar general, como moverte más durante el día, dormir al menos 7 horas cada noche y comer de forma consciente, escuchando a tu cuerpo.
En resumen, las grasas son necesarias para tu salud. Son nutrientes esenciales que participan hasta de la producción de tus hormonas. El verdadero objetivo siempre debe ser elegir bien y consumirlas con equilibrio, para que tu cuerpo tenga lo que necesita para funcionar de forma armónica todos los días.
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